El ex secretario de Gobierno y abogado analizó el conflicto salarial en Tornquist, criticó la falta de «ejemplo» de la clase política y cuestionó la dureza del ajuste económico que afecta a los trabajadores municipales y jubilados.
En una extensa charla con el programa «Un Mate y un Café» por FM Reflejos, el Dr. Mario Bruzzone —quien fuera secretario de Gobierno durante la gestión de la UCR bajo el mandato de Catani— expresó su profundo malestar por el rechazo de los concejales de La Libertad Avanza (LLA) al aumento salarial del 3% destinado a los trabajadores municipales de Tornquist.
Bruzzone calificó la postura de los ediles como poco razonable, señalando que, aunque se busque «sanear la política», no se debe hacer a expensas del eslabón más débil de la cadena administrativa. Durante la entrevista, el profesional hizo hincapié en que la función pública debe basarse en el ejemplo personal y la mesura, comparando la situación actual con su experiencia en la función pública y su visión sobre el sistema democrático actual, al cual tildó de «corrupto» por haberse alejado del bien común.
Además de la problemática local, Bruzzone extendió su análisis a la situación nacional, criticando la falta de actualización de los bonos para jubilados y la existencia de «jubilaciones de privilegio» que desequilibran el sistema en perjuicio de quienes cobran la mínima.
Con un tono crítico y directo, Bruzzone calificó la decisión de los ediles como «lamentable», argumentando que resulta irracional «buscarle la quinta pata al gato» para negar una mejora en haberes que todos reconocen como extremadamente bajos. Para el profesional, el ajuste no debe recaer sobre el «personal común que todos los días pone el lomo», sugiriendo que existen otros caminos políticos para sanear las cuentas sin perjudicar al trabajador de base.
El núcleo de su reclamo se centró en la ética del servicio público y la necesidad de predicar con el ejemplo. Bruzzone sostuvo que quien asume una función política debe hacerlo con mesura y no con el fin de «hacer plata», ya que se supone que el funcionario llega al cargo habiendo consolidado previamente su sustento en la actividad privada. Bajo esta lógica, cuestionó la dureza del ajuste fiscal actual, señalando que, si bien puede ser necesario, «se puede hacer un poco más pausado» para evitar el daño social que hoy sufren quienes dependen exclusivamente de un sueldo municipal.
Ampliando su análisis hacia la estructura del Estado, el Dr. Bruzzone arremetió contra las jubilaciones de privilegio, asegurando estar «cansado» de un sistema donde una gran parte de los recursos previsionales se destina a leyes creadas por los mismos políticos para su propio beneficio. En este sentido, denunció la falta de sensibilidad ante la situación de los jubilados nacionales, mencionando específicamente el estancamiento del bono de 70 mil pesos —heredado de la gestión anterior y sin actualizar desde marzo de 2023— mientras se reducen impuestos que podrían compensar a los que menos ganan.
Finalmente, Bruzzone planteó una profunda reflexión sobre la calidad institucional, afirmando que «no vivimos en democracia» debido a la corrupción de un sistema que se ha alejado del ideal griego de la ecclesía o asamblea. Según su visión, el modelo actual ha reemplazado el bien común y la resolución comunitaria de los problemas por una estructura donde los representantes a menudo legislan «metiéndole la mano en el bolsillo» al ciudadano para sostener sus propios privilegios.

































































