Cada 31 de enero se conmemora el arte del ilusionismo en honor a San Juan Bosco. En esta edición, la fecha cobra especial relevancia para la Comarca tras el ascenso meteórico del mentalista serrano que hoy triunfa en Buenos Aires.
Hoy, 31 de enero, el mundo celebra el Día Internacional del Mago, una fecha que rinde homenaje a quienes hacen del asombro su forma de vida. Para Sierra de la Ventana, esta celebración tiene hoy un tinte especial gracias al presente de Agustín Canolik, el ilusionista y mentalista nacido en nuestra localidad que se ha convertido en la nueva revelación del espectáculo argentino.
De los cerros a las pantallas nacionales
La historia de Canolik es la de una vocación temprana que nació en el corazón de nuestra Comarca. Tras decidir volcarse de lleno al mentalismo, Agustín logró una viralidad sin precedentes al «leer la mente» de las figuras más importantes del país en programas de máxima audiencia. Su reciente exposición en medios nacionales —como su destacada entrevista en Infobae esta semana— pone de manifiesto que el talento surgido en los pies del Cordón de la Ventania no tiene fronteras.
Para nuestra comunidad, Agustín no es solo un profesional del misterio, sino el ejemplo de cómo un niño que soñaba con la magia entre los cerros puede hoy asombrar a millones de personas.
El origen de la fecha: Don Bosco, el mago de los jóvenes
El Día del Mago se celebra hoy en memoria de San Juan Bosco (1815-1888). El sacerdote italiano, patrono de los ilusionistas, utilizaba trucos de magia, equilibrismo y prestidigitación para atraer la atención de jóvenes en situación de vulnerabilidad. Bosco entendió que el asombro era el lenguaje universal para educar e incluir, una filosofía que los magos modernos, como Canolik, mantienen viva al conectar emocionalmente con su público.
Orgullo Local
En este 31 de enero, Sierra de la Ventana no solo celebra una tradición global, sino que reconoce en Agustín Canolik al heredero de ese arte que transforma la realidad. Su éxito es un recordatorio de que la magia sigue siendo una herramienta poderosa para inspirar y unir a las personas.
Desde su pueblo natal, saludamos a Agustín y a todos los ilusionistas que, con sus manos y su mente, nos invitan a creer en lo imposible.
«La magia no es solo un truco, es la capacidad de devolverle al mundo la mirada de un niño.»





























































