El gobierno persa asegura que el estrecho de Ormuz sigue abierto excepto para sus “enemigos” mientras Israel anuncia que destruirá el sur del Líbano como lo hizo con Gaza.
La jerarquía de Irán no se arredra públicamente ante el límite de 48 horas impuesto el sábado por Donald Trump y ha asegurado este domingo que, de llevarse finalmente a cabo los ataques sobre la infraestructura energética del país con los que amenazó el presidente de EEUU si el régimen persa no levanta el bloqueo del estrecho de Ormuz, responderán de forma “irreversible” sobre la infraestructura energética de Oriente Medio, según expresó del presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf. “Las amenazas y el terror solo refuerzan nuestra unidad”, ha afirmado, por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeskhian.
La respuesta iraní ha ido acompañada de un mensaje a la comunidad internacional, más allá de los beligerantes en un conflicto que entró el sábado en su cuarta semana. “El estrecho de Ormuz está abierto para todos, excepto para los enemigos”, afirmó el representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional (OMI) y embajador iraní en Londres, Ali Musavi, según informó la agencia Mehr. Musavi indicó que el paso de embarcaciones por el estratégico estrecho es posible “con coordinación con las autoridades iraníes para las disposiciones de seguridad y protección”.
La reacción diplomática sigue a uno de los ataques iraníes más serios contra Israel, como fue el que el sábado alcanzó las localidades de Arad y Dimona, en el desierto del Néguev, relativamente cerca —30 y 50 kilómetros, respectivamente— del Centro de Investigación Nuclear del Néguev, relacionadas con el opaco programa de armamento atómico del país. Entre ambas registraron al menos 180 heridos, según el Ministerio de Sanidad de Israel.
La cifra de víctimas continúa aumentando en Irán, mientras tanto. El ministro de Sanidad, Mohamadreza Zafargandi, reveló que en las tres semanas de guerra han muerto 210 niños, según la agencia Tasnim.
A Dimona acudió el domingo por la mañana el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Allí insistió en que Israel está “aplastando” al enemigo y “ganando la batalla” contra Irán, al tiempo que ha llamado a otros países a unirse a la ofensiva contra el país persa. “Es hora de que los líderes del resto de los países se sumen. Me complace decir que veo que algunos empiezan a avanzar en esa dirección, pero se necesita más”.
El líder israelí, que esta semana decía que la guerra requeriría algún tipo de intervención “terrestre”, ha dado órdenes al ejército para redoblar la ofensiva en el sur del Líbano, que según el ministro de Defensa, Israel Katz, seguirá el mismo patrón que la destrucción de Gaza en la primera fase de la guerra de 2023. Consiste en “la destrucción de viviendas libanesas en las localidades de contacto para frustrar las amenazas a los asentamientos israelíes, de acuerdo con los modelos de Beit Hanoun y Rafah en Gaza”.
Este modelo de destrucción masiva incluye destruir todos los puentes sobre el río Litani “para impedir el paso de terroristas y armas de Hizbulá hacia el sur”.
Mientras la destrucción avanza en el Líbano, Cisjordania registró el sábado otra noche de ataques de colonos israelíes contra palestinos, que asaltaron aldeas e hirieron a personas cerca de Ramala, Nablus y Yenín, incitados tras la muerte de un colono israelí de 18 años en un aparente accidente de coche. Se saldaron con al menos 12 heridos y varios coches quemados.
Retórica inflamada
Por parte estadounidense, la principal intervención oficial la ha protagonizado el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en declaraciones a la cadena NBC. Ha dicho que los bombardeos sobre las posiciones iraníes en el estrecho continuarán “hasta que sean completamente demolidas” y que, pese a la retórica iraní, la dirección militar vive en un “caos” similar al de los últimos días de la Alemania nazi.
La actitud retadora de los beligerantes y la situación sobre el terreno no sugiere que el fin del conflicto esté cerca, pero los intentos por hallar una solución diplomática continúan abiertos. Uno de los que insiste en la negociación es Turquía. Una fuente diplomática otomana señaló a Reuters que el ministro turco de Exteriores, Hakan Fidan, ha hablado por separado con sus homólogos iraní, Abbas Araghchi, y egipcio, Badr, Abdelatty, además con la jefa de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, para buscar soluciones, sin dar más detalles.
Víctor Honorato -elDiarioAR
Foto de Portada: Por Tasnim News Agency, CC BY 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=185420525
































































