La televisión estatal de Irán confirmó la noticia esta madrugada.
Este anuncio formal ocurre tras una jornada de bombardeos masivos ejecutados por las fuerzas de Estados Unidos e Israel, en lo que representa el golpe más contundente al régimen teocrático desde su instauración en 1979.
Aunque el hermetismo reinó durante gran parte del sábado, la noticia había sido anticipada con firmeza por los líderes de la coalición atacante.
Donald Trump, a través de sus canales de comunicación habituales, calificó a Jameneí como “una de las personas más malvadas de la historia” y aseguró que la muerte del líder —junto con la de cuatro familiares directos, incluyendo una hija y un nieto— es el resultado de una operación de precisión. Trump advirtió que la campaña militar “continuará sin interrupciones durante toda la semana o hasta que sea necesario”.
Benjamín Netanyahu, validó la información de inteligencia a primera hora de la mañana, señalando que los ataques desarticularon objetivos neurálgicos de la estructura de mando iraní.
El costo de la operación, según datos suministrados por la Media Luna Roja, asciende a al menos 200 fallecidos y 700 heridos. Entre las bajas confirmadas por el ejército israelí, se destaca la eliminación de figuras clave de la estructura de defensa y seguridad del país.
Mientras tanto, en el marco de una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU, el representante de Teherán fue categórico: “Todas las bases y activos de las fuerzas hostiles de Estados Unidos e Israel seguirán siendo objetivo de Irán mientras continúe la agresión ilegal”.
Fuente: NA




































































