En las últimas semanas comenzaron a circular unas entrevistas y videos de Fernando Merlo, Guía de Turismo y Educador Ambiental en Reservas Naturales. En ellos Merlo explica alguna de las razones de la inundación de la ciudad de Bahía Blanca ocurrida en marzo del 2025.
Expone como, la gran modificación de nuestro ambiente – donde el pastizal cumple una función vital de absorción del agua -, provoca inundaciones por la escasez de este ambiente “esponja”. Sin embargo, sostiene que de esto “nadie tiene la culpa” y expresa que al ser un país ganadero, el pastoreo “no tiene nada de malo ni de bueno”.
Es casi como decir que el pastizal tuvo la mala suerte de nacer en el país equivocado.
En la entrevista con Maxi Alica, de “Se nos viene la noche”, Merlo profundiza su mensaje. Ante la búsqueda de soluciones propone que “se invente una tecnología que reemplace al pastizal” y luego agrega casi tímidamente “o recuperar el pastizal” como una segunda opción. Este pensamiento tecnocrático es la base de lo que el guía denomina la “ingeniería del pastizal”.
Un enfoque antropocentrista que resulta atractivo, porque el ser humano suele identificarse con conceptos vinculados a su propia actividad. Nos gusta domesticar la fauna y humanizar el entorno, por eso hablar de una “obra” sería aceptable hasta para quienes profesan alguna religión bajo la idea de “la obra de Dios”.
Ni hablar de los ingenieros, que el tema les resulta conocido, y les da lugar a pensar tecnologías que simulen. Pero ningunos tan contentos como los extractivistas.
Es que si la naturaleza es una obra y además una obra de ingeniería, que según Merlo podría ser reemplazada por la tecnología, se otorga carta blanca para la destrucción. Total todo será reemplazable. Que importa seguir avanzando sobre el pastizal, contaminar la tierra, el mar, el cielo, el aire. La tecnología lo resolverá.
Precisamente, el ambiente peligra por este tipo de mensajes que se alinean a los discursos extractivistas y contaminantes del desarrollismo insostenible.
Lo cierto es que el campo, las ciudades, el llamado “desarrollo” son los RESPONSABLES de arrasar con los pastizales bonaerenses, que no podrán ser reemplazados jamás por una tecnología. Imitados tal vez sí. Pero igualados nunca.
La naturaleza no es una obra de ingeniería, es una red de procesos que no se puede reparar con la misma lógica con la que se arregla un motor. La extinción de una especie de gramínea o de un polinizador específico altera toda la red de relaciones de forma irreversible.
Por otro lado nombrar a la naturaleza del pastizal como ingeniería, es una invitación a poseerlo, controlarlo y otorga permiso, al ser visto como infraestructura, de demolerlo, cuando decidamos seguir urbanizando.
Llama la atención que de lo que nunca habla Merlo es que en el partido de Tornquist, donde él reside, existe una Reserva Natural cuya función es la de proteger el pastizal serrano: el Parque Provincial Ernesto Tornquist. Sin embargo lejos de cumplir su función, esas sierras protegidas tienen menos pastizal que el resto de los ecosistemas. La invasión de exóticas ha llegado a niveles exponenciales. Y nada se está haciendo. El Parque Tornquist parece haber mutado en un enclave meramente turístico donde los guías externos priorizan el negocio. Tal vez por eso cabe el refrán: «no se debe morder la mano que da de comer».
Por otro lado, y en relación a la inundación de Bahía Blanca, Merlo se preocupa no solo por buscar soluciones de abastecimiento de agua para la ciudad, sino también para el Polo Petroquímico, que se encuentra asentado dentro del Estuario de Bahía Blanca, provocando su contaminación con metales pesados, justamente donde hay otra Reserva Natural: Bahía Blanca, Bahía Falsa y Bahía Verde.
La razón por la cual quedó inundada varios días la localidad de Ing. White fue precisamente por la presencia de esa enorme infraestructura a lo largo de toda la costa por donde debería haber fluido el agua hacia el estuario.
Finalmente ¿este es el mensaje que los Guías de Turismo y un Educador Ambiental está transmitiendo en las Áreas Naturales Protegidas? Es alarmante cómo se ha transmutado del mensaje conservacionista (que es la función de las Reservas Naturales) al puro negocio del turismo invasivo y al del desarrollismo extractivista contaminante.
Lic. Patricia González
Primer Guía especializada del Sistema de Áreas Naturales Protegidas
Educadora Ambiental
Postitulada en Educación Superior
Diplomada Superior en Pedagogía

































































