Con la premisa de rescatar la esencia ancestral de tocar en comunidad, el evento ofrece sesiones de improvisación con entrada libre y gratuita. Leonardo Marín destaca la calidad de los artistas de la zona y anticipa noches de conexión sonora que no se suspenden por mal tiempo.
El músico local Leonardo Marín detalló la dinámica de este encuentro donde la improvisación y la conexión espontánea son los protagonistas. Con entrada gratuita y una base de artistas profesionales, la cita promete momentos únicos e irrepetibles para los amantes de la buena música.
La música encuentra un espacio de libertad absoluta a través de «El Pasillo», una Jamm Session que se ha convertido en un punto de referencia para los artistas de la zona. Leonardo Marín, músico y habitante del barrio San Bernardo de Sierra de la Ventana, define este evento como un ritual donde la técnica se mezcla con el azar: «Es un encuentro de músicos donde en la cancha nos encontramos. Nos ponemos de acuerdo en alguna tonalidad, ritmo o canción, damos unas leves indicaciones y acompañamos. Todo fluye naturalmente porque en Sierra todos tocan muy bien», explicó el guitarrista.
A diferencia de otras sesiones de improvisación que suelen restringirse a un solo estilo, en «El Pasillo» la libertad es la regla, aunque el repertorio suele transitar por el jazz, el blues y el reggae. La dinámica comienza con una base fija de guitarra, bajo y batería que abre la noche con un set de 40 minutos mientras el público se acomoda. A partir de allí, el escenario queda abierto para que los músicos presentes se roten y compartan: «Suceden conexiones espontáneas que a veces resultan épicas. Juegan muchas cosas al azar que son mágicas», relató Marín, quien se formó desde los 12 años con maestros como Carlos Scheffer y cuenta con una extensa trayectoria en escenarios de La Plata y la región.
Para Marín, este tipo de reuniones rescatan la esencia más pura de la música. «Esto es algo muy ancestral que luego se fue profesionalizando. Aquí en Sierra vienen músicos de todos lados; para quienes les gusta la música, es la oportunidad de ver bandas mezcladas en momentos que no se vuelven a repetir», señaló. La invitación es para disfrutar del patio del bar —si el clima lo permite— o de su salón interior, ya que la sesión no se suspende por lluvia y se desarrolla habitualmente entre las 23:00 y las 02:00 hs.
Con entrada gratuita, la propuesta se consolida como una de las opciones más atractivas de la temporada para quienes buscan una experiencia sonora auténtica. «El clima no va a impedir la ocasión», aseguró Marín, quien además adelantó que continuará con sus presentaciones personales en otros puntos de la Comarca, como Águila Mora, manteniendo viva la llama de la música en vivo durante todo el verano.
































































