Cada 23 de marzo, la comunidad internacional conmemora el Día Meteorológico Mundial, fecha que marca la creación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en 1950. Esta agencia de las Naciones Unidas, integrada por más de 180 Estados miembros, coordina los esfuerzos globales para comprender nuestra atmósfera y el ciclo del agua, herramientas vitales para proteger la vida y los bienes frente a fenómenos extremos.
El rol estratégico del Servicio Meteorológico Nacional En nuestro país, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) es la entidad oficial encargada de monitorear el tiempo las 24 horas. Su labor es fundamental para emitir alertas tempranas, coordinar con organismos de emergencia y brindar proyecciones climáticas indispensables para el agro, la aeronavegación y la seguridad civil en todo el territorio argentino.
Un presente de alerta y reclamo Sin embargo, este aniversario transcurre en un clima de profunda incertidumbre para el sector. Desde la Coordinación de Asociaciones Meteorológicas (CAM) y diversos sectores vinculados a la ciencia, se ha manifestado una fuerte preocupación por la situación actual del SMN ante las políticas de ajuste —denominadas como «motosierra»— impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
El reclamo de la CAM hace hincapié en que el desfinanciamiento, la reducción de personal especializado y la falta de inversión en infraestructura tecnológica ponen en riesgo la calidad de los pronósticos y la eficacia del sistema de alertas. Advierten que debilitar al organismo técnico no solo afecta la carrera de los profesionales, sino que vulnera la capacidad del Estado para prevenir catástrofes naturales y asistir a la población ante eventos climáticos severos, los cuales son cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
En este Día Meteorológico Mundial, la consigna trasciende la celebración científica: se convierte en un llamado a defender la soberanía informativa y la seguridad meteorológica nacional.
































































