Durante el crepúsculo de este sábado y domingo, el firmamento ofrecerá un espectáculo astronómico poco habitual con la coincidencia de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno en una misma franja. En la región de la Comarca, el fenómeno podrá observarse a simple vista hacia el horizonte oeste, convirtiéndose en uno de los eventos visuales más destacados de este inicio de 2026.<
Este fin de semana, quienes observen el firmamento entre 30 y 60 minutos después de la puesta del sol podrán ser testigos de lo que se conoce como “desfile planetario”. Aunque desde el espacio los planetas no forman una línea recta perfecta, desde nuestra perspectiva en la Tierra se ubican a lo largo de la eclíptica, creando un arco visual impactante.
Según los datos astronómicos, cuatro de estos mundos —Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno— serán visibles a simple vista si las condiciones climáticas lo permiten. En tanto, para localizar a Urano y Neptuno en la misma región del cielo, será necesario contar con binoculares o telescopios debido a su bajo brillo.
Horarios y claves para la observación en la zona
Para los habitantes de nuestra región, el momento ideal para comenzar la observación este 28 de febrero será entre las 20:15 y las 20:45 horas, poco después de que el sol se oculte (aproximadamente a las 19:45 hs).
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Primero lo más bajo: Mercurio, Venus y Saturno aparecerán a baja altura sobre el horizonte oeste y se ocultarán rápido, por lo que se recomienda localizarlos apenas comience el crepúsculo.
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El gigante brillante: Júpiter se encontrará en una posición más elevada y permanecerá visible durante gran parte de la noche.
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La compañía lunar: Una fina Luna creciente se sumará a la escena, aportando un marco estético único que variará levemente entre la noche del sábado y la del domingo.
Recomendaciones para los vecinos
Dada la geografía de nuestra Comarca, los especialistas sugieren buscar puntos elevados con vista despejada hacia el oeste (preferentemente sin la obstrucción de cerros altos o arboledas densas en esa dirección inmediata) y alejarse de la contaminación lumínica urbana para apreciar mejor el brillo de los planetas menos intensos.
Es importante destacar que este fenómeno es estrictamente visual producto de la perspectiva y no conlleva ninguna consecuencia física o gravitatoria para nuestro planeta. Se trata, simplemente, de una oportunidad inmejorable para conectar con el cosmos y reconocer los puntos brillantes que han fascinado a la humanidad desde la antigüedad.


































































