En las últimas semanas, los aumentos acumulados rondan el 25%. En Sierra de la Ventana, cortes populares como el vacío, el asado y el lomo ya superaron la barrera de los $20.000, llegando en algunos casos a los $23.000 por kilo.
La escalada de precios en la carne vacuna está llegando a un punto crítico que, en palabras de los propios comerciantes, “está enfermando a carniceros y clientes”. Según confirmaron productores y comerciantes del sector, las subas registradas desde principios de año ya alcanzan un acumulado de entre el 20 y el 25 por ciento, una tendencia que, aseguran, “lamentablemente va a seguir actualizándose en mostrador”.
El impacto local: Sierra de la Ventana y la zona
La realidad en los comercios de Sierra de la Ventana refleja la gravedad de la situación nacional. Cortes emblemáticos para el consumo familiar han sufrido saltos significativos:
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Vacío y Asado: Ya se consolidaron por encima de los $20.000.
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Lomo: En diversos locales de la zona, los cortes premium ya alcanzan los $23.000.
Esta situación genera un escenario desolador en las carnicerías de barrio. “Vienen desde la puerta, preguntan ‘¿cuánto sale?’ y cuando les digo, me dicen ‘está caro, vamos a comer pollo’ y se van. Es triste y feo”, relatan los carniceros, quienes ven cómo sus locales, antes llenos al mediodía, ahora permanecen vacíos gran parte de la jornada.
Causas: Exportación y desinversión
El detonante inmediato de la última semana fue un aumento del 5% en el Mercado de Hacienda de Cañuelas, referencia obligada para todo el país. Según el productor Dardo Romano, el fenómeno responde a “muchos años de meterle la mano en el bolsillo al productor” y a una desinversión que hoy pasa factura.
A esto se suma la mayor apertura comercial: Argentina ha ampliado sus cuotas de exportación hacia Estados Unidos, China y la Unión Europea, pero la oferta local es limitada. “Se quintuplicó la cuota con EE.UU., pero no hay mucha carne para abastecer todo eso”, explican los expertos, señalando que el mercado interno siente la presión de una producción que no alcanza para cubrir simultáneamente la mesa de los argentinos y los compromisos externos.
El avance del cerdo y el pollo
Frente a una carne vacuna “en las nubes”, los consumidores han iniciado una forzosa “diversificación de proteínas”.
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La brecha: Existe hoy una diferencia del 140% entre los cortes de cerdo y los de vaca.
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Alternativas: Mientras el asado roza o supera los $21.000, el pechito de cerdo se mantiene en torno a los $9.000.
“A algunos jubilados ya les van a salir plumas de tanto comer pollo”, sentencian con crudeza desde el sector, advirtiendo que lo más doloroso es ver cómo muchas familias pierden el acceso a las proteínas esenciales por los altos costos. Con el inicio del ciclo lectivo y la carga fiscal sobre los comercios, el sector atraviesa semanas de alta tensión, intentando sostener la actividad en un mercado que no encuentra equilibrio.




































































