El último informe del Boletín Epidemiológico Nacional encendió una señal de alerta por el aumento de casos de intoxicación por monóxido de carbono en todo el país, con un foco particular en la provincia de Buenos Aires, donde se registran este año casos por encima del promedio.
El incremento de 2026 a nivel nacional se explica principalmente por la Provincia de Buenos Aires, cuyo promedio 2022–2025 era de 14 casos para las primeras 10 semanas del año, y en lo que va de 2026 ya registró 59 casos, más del doble que en el mismo período del año pasado.
Hasta la semana epidemiológica 10 de 2026 se notificaron 130 casos confirmados a nivel nacional, con 7 fallecidos (cuatro de ellos en Bahía Blanca). El corredor endémico muestra que la región Centro — donde Buenos Aires tiene el mayor peso — se encuentra por encima del umbral esperado, mientras que las regiones Sur y NOA están en zona de seguridad.
El informe del Ministerio de Salud de la Nación hizo un recuento histórico de los casos a nivel nacional de intoxicaciones donde reseña que entre 2019 y 2025 se notificaron más de 9.600 casos sospechosos, de los cuales una alta proporción fue confirmada. En 2025, la provincia concentró el mayor número de notificaciones, con 536 casos y una de las tasas más altas del país.
En cuanto a las causas, el monóxido de carbono (un gas tóxico, incoloro e inodoro) se produce por la combustión incompleta de materiales como gas, leña o carbón, especialmente en ambientes cerrados o mal ventilados. Las fuentes más frecuentes de exposición son estufas, cocinas, hornos y sistemas de calefacción defectuosos o sin mantenimiento adecuado.
Por otro lado, la distribución por sexo es bastante desigual a nivel nacional con 56% víctimas mujeres y 44% varones, por edad el 79% de los casos se concentra en menores de 40 años. Los grupos de 0 a 9 y de 10 a 19 años presentan las incidencias acumuladas más altas, superando a la población general.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias difundieron una serie de recomendaciones clave para reducir riesgos. Entre ellas, se destaca la importancia de realizar controles anuales de los artefactos a gas por personal matriculado, asegurar una ventilación permanente en los ambientes y verificar que la llama de los equipos sea siempre azul, ya que una tonalidad amarilla o anaranjada indica una mala combustión.
También se aconseja no utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar, evitar el uso de braseros en espacios cerrados sin ventilación y mantener despejados los conductos de evacuación de gases. En viviendas con calefones o termotanques, se recomienda no instalarlos en baños o dormitorios y garantizar que funcionen correctamente.
En caso de sospecha de intoxicación, las medidas son inmediatas: ventilar el ambiente, salir al aire libre, acudir a un centro de salud y no permanecer en el lugar contaminado. Los síntomas pueden incluir dolor de cabeza, mareos, náuseas, debilidad y, en casos graves, pérdida de conocimiento.
Fuente; LA Brújula 24




























































