En el marco de la jornada de paro dispuesta por los gremios docentes en la provincia de Buenos Aires, el Secretario Gremial de SUTEBA Tornquist, Manuel «Manolo» García, dialogó en FM Reflejos con el periodista Arnaldo Botto para profundizar en los fundamentos de la medida de fuerza. García enfatizó que no se trata de una protesta salarial ni de infraestructura, sino de una «reacción a una realidad cada vez más violenta» y un llamado urgente a la comunidad para recomponer la convivencia social dentro de las instituciones educativas.
Un freno a la violencia en las aulas: «El paro es para defender el espacio donde los chicos aprenden»
Durante la entrevista, el dirigente gremial remarcó el carácter excepcional de la medida:
«Es un paro que más que sorpresivo, es producto de una reacción a una realidad cada vez más violenta. No tengo memoria de paros que tengan motivos tan nobles y puntuales… No estamos hablando de sueldo, no estamos hablando de inversiones; es un llamado de atención urgente, es abrir una mesa de diálogo con la comunidad entera buscando un pacto de cuidado mutuo. El golpe sobre la mesa es decir basta, hasta acá llegamos».
Frente a las críticas sobre la interrupción de clases, García aclaró el sentido del reclamo:
«El paro es precisamente para defender el espacio donde los chicos aprenden. Un aula atravesada por el miedo y la violencia no es un entorno sano educativo… Entendemos que genera una incomodidad, pero tenemos que proteger a quien enseña a nuestros chicos».
Casos de agresión y degradación de la convivencia social
García repasó episodios recientes de violencia física e intimidación que afectaron a docentes y comunidades educativas en diversos distritos bonaerenses:
«Si ya como comunidad, como sociedad, nos permitimos los hechos de violencia que se están dando en toda la provincia. En los últimos dos o tres días, una maestra en Trenque Lauquen terminó con la muñeca quebrada por un padre que la empezó a hostigar, la siguió fuera de la escuela y le golpeó el auto».
Asimismo, reflexionó sobre cómo el clima social de confrontación e intolerancia penetra en el entorno escolar:
«La violencia entra por la puerta del aula… La palabra es muy poderosa y hoy se utiliza bajo las banderas del odio, no para consensuar, analizar o reflexionar. No podemos judicializar todo; se salta del conflicto a la judicialización».
«Cuando alguien le quiere poner luz a una realidad, recibe un insulto, un agravio, un maltrato; entonces cada vez hay más gente silenciada. Nos tenemos que permitir hacer un mea culpa; este es un pacto que hay que recomponer como sociedad».
La importancia de la ESI, la salud mental y el uso responsable de redes
En relación con las herramientas institucionales para prevenir estos escenarios, el referente de SUTEBA valoró la Educación Sexual Integral (ESI) más allá de sus interpretaciones sesgadas:
«El principio de la ESI es la empatía, son las emociones, es la comprensión del otro. Hoy también existe el acuerdo paritario sobre prevención y reparación por hechos de violencia, que es un logro gremial de lucha».
García advirtió también sobre el impacto de las plataformas digitales y la necesidad de cuidar la salud mental en los equipos docentes:
«El contexto laboral es súper estresante y la salud mental es uno de los temas que tenemos que abordar. En las redes hoy también tenemos ese reflejo; uno puede poner cualquier barbaridad y creemos que es inocuo. Hago un llamado a la comunidad al uso responsable de las redes y la tecnología».
Alto acatamiento en el distrito
Respecto al acatamiento de la medida en las escuelas del distrito y la región, García informó que las primeras cifras arrojaron una adhesión de al menos un 75%, considerando que el piso iría en ascenso a lo largo de la jornada dada la magnitud y sensibilidad del reclamo.



































































