A más de una semana del inicio del ciclo lectivo, los alumnos de Sierra de la Ventana, Villa Ventana y Saldungaray que asisten a la Técnica N° 1 de Tornquist aún no cuentan con el pase de transporte. El costo diario por estudiante ronda los $10.000, una cifra inalcanzable para la economía familiar. «Parece un deja vu lo que vivimos todos los años», expresaron los padres en una carta abierta.
La comunidad educativa de la Escuela Secundaria Técnica N° 1 de la cabecera del distrito se encuentra en estado de alerta. Familias residentes en las localidades de la Comarca Serrana denunciaron la falta de respuestas concretas respecto a la vigencia del boleto estudiantil, una herramienta vital para garantizar el acceso a la educación técnica.
Según el comunicado enviado por las familias, la respuesta obtenida hasta el momento es la de un «vacío administrativo». Mientras la escuela y las empresas de transporte manifiestan no tener directivas, desde el Ejecutivo Municipal se aduce que se busca «destrabar» un artículo para que la Provincia de Buenos Aires autorice el subsidio correspondiente.
Un gasto insostenible
La situación económica actual agrava el conflicto. Para las familias, costear el transporte de forma particular representa un gasto de casi $10.000 diarios por hijo, lo que pone en riesgo la continuidad pedagógica de los adolescentes.
«Ya no son 10 chicos los que viajan, son muchos más. Es hora de que los ejecutivos pongan las cartas sobre la mesa y gestionen una resolución clara y concreta», sostuvieron los padres, quienes recalcaron que esta situación genera, además, un estrés innecesario en los alumnos que sienten la carga económica que su elección educativa representa para sus hogares.
Pedido de respuestas contundentes
El reclamo está dirigido a las autoridades municipales y provinciales competentes, exigiéndoles que agilicen los trámites de manera inmediata. Las familias consideran que, habiendo iniciado ya marzo, es inadmisible que no se haya previsto la logística y el financiamiento de un servicio que se repite año tras año.
«Esperamos que esta carta sea leída y que se actúe con la celeridad que el caso merece. Nuestros hijos quieren estudiar y es deber del Estado garantizar que puedan llegar a la escuela», concluye el texto firmado por las Familias de la Escuela Técnica.































































