En el marco de la segunda conferencia de verano celebrada en la localidad de San Pedro, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires presentó un balance crítico sobre el desarrollo de la temporada estival. Según los datos oficiales procesados por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, la afluencia turística sufrió un marcado retroceso, contabilizando 157 mil visitantes menos que en el mismo periodo del año anterior.
El ministro Augusto Costa fue el encargado de detallar las cifras que componen lo que calificó como un «panorama desolador». Desde el inicio de la temporada el 1 de diciembre hasta el 25 de enero, la provincia registró un acumulado de 5,2 millones de turistas. Sin embargo, al ampliar la perspectiva, el funcionario destacó que en los últimos dos años la merma alcanza el 9%, lo que representa una pérdida total de 550.000 turistas.
Más allá de la cantidad de personas, el informe puso el foco en el cambio de hábitos obligado por la coyuntura económica. Costa señaló la consolidación de una «nueva normalidad» basada en el turismo express, con una estadía promedio que cayó un 5%. A esto se suma un derrumbe del 25% en el consumo real vinculado al sector y una estrepitosa baja del 40% en las transacciones realizadas a través de Cuenta DNI, la herramienta financiera predilecta de la clase media bonaerense.
Un fuerte cruce hacia las políticas nacionales
El gobernador Axel Kicillof vinculó estos indicadores directamente con la gestión económica del Gobierno Nacional. Durante su intervención, afirmó que la crisis es una consecuencia de políticas que «benefician a una pequeña minoría» y sentenció que, bajo la administración de Javier Milei, se ha terminado el derecho al descanso para los sectores populares y la clase media.
«Todos los indicadores muestran lo mismo: estamos atravesando una crisis muy fuerte producto de políticas que destruyen el ingreso», subrayó el mandatario, acompañado por el intendente local, Cecilio Salazar, quien denunció un estado de «abandono» por parte de la Nación hacia los 17 millones de habitantes de la provincia.
Impacto en el empleo y la hotelería
El informe también reflejó que la ocupación hotelera promedio se ubicó en un 72,6%, lo que implica una caída de 1,4 puntos respecto al verano pasado. Según las autoridades provinciales, esta contracción no responde a un cambio en las preferencias de los veraneantes, sino a una incapacidad financiera que está asfixiando a la quinta actividad económica más importante de la provincia.
La preocupación oficial se extiende ahora a la sostenibilidad del sector, advirtiendo sobre el riesgo de cierre de establecimientos gastronómicos y hoteleros, así como la precarización del trabajo joven, históricamente motorizado por la temporada de verano.




































































