Gobiernos de Europa, Asia y América Latina exigen el cese inmediato de las hostilidades. Mientras Moscú y Beijing califican la acción como una «violación flagrante a la soberanía», la ONU convoca a una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad para frenar una escalada de consecuencias imprevisibles.
BRUSELAS / MOSCÚ / NUEVA YORK – El ataque militar lanzado por las fuerzas de los Estados Unidos sobre objetivos estratégicos en territorio venezolano ha provocado un sismo diplomático sin precedentes en la última década. En cuestión de horas, las principales capitales del mundo han emitido comunicados de urgencia, marcando una división profunda entre el respaldo estratégico de algunos aliados de Washington y el rechazo tajante de potencias emergentes y organismos multilaterales.
Geopolítica en tensión: Rusia y China lideran el rechazo
Desde el Kremlin, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso calificó la operación como un «acto de agresión ilegal» que ignora los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Moscú advirtió que esta intervención pone en riesgo la estabilidad energética de la región y no descartó medidas de asistencia técnica a Caracas. Por su parte, el gobierno chino instó a la Casa Blanca a «detener de inmediato el uso de la fuerza», subrayando que los conflictos internos de Venezuela deben resolverse mediante el diálogo político y no bajo la presión de las armas.
Europa y América Latina: Entre la preocupación y el consenso
En la Unión Europea, el Alto Representante para Asuntos Exteriores manifestó su «profunda preocupación» por el deterioro de la situación humanitaria que este ataque conlleva, pidiendo una desescalada inmediata para evitar una guerra civil de larga duración.
En el ámbito regional, los países latinoamericanos han reaccionado de manera dispar pero mayoritariamente cautelosa. Mientras que el Grupo de Lima (en consultas permanentes) ha reiterado la necesidad de una salida democrática, gobiernos como los de Brasil, México y Colombia han reforzado la vigilancia en sus fronteras ante el temor de una ola migratoria masiva derivada del conflicto bélico.
El papel de los organismos internacionales
El Secretario General de las Naciones Unidas ha hecho un llamado «a la máxima contención», confirmando que el Consejo de Seguridad se reunirá en sesión extraordinaria a puertas cerradas. El objetivo principal es establecer un corredor humanitario y evaluar sanciones contra los responsables de la ruptura de la paz hemisférica.
Los mercados financieros internacionales ya reflejan el impacto de la noticia, con un aumento del 15% en el precio del barril de petróleo y una caída generalizada en las bolsas emergentes, ante el temor de que Venezuela se convierta en el escenario de una guerra de poder (proxy war) de alcance global.
Las voces de los protagonistas
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump confirmó la ofensiva alegando la protección de la seguridad nacional:
«Acabamos de destruir una gran instalación de donde salen los barcos. Les dimos un golpe muy duro. Haremos todo lo que podamos para proteger nuestro hemisferio, nuestras fronteras y al pueblo estadounidense».
Por su parte, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, calificó la incursión como un acto de agresión directa:
«Nos han atacado de forma ruin y cobarde, pero no nos doblegarán. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana defenderá cada centímetro de nuestro territorio, espacio aéreo y marítimo».
El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, denunció las intenciones detrás del ataque:
«Ellos vienen por el petróleo venezolano, lo quieren gratis. Esa primera reserva de petróleo del mundo le pertenece al pueblo de Venezuela, no a los gringos».
Repercusiones Internacionales y ONU
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, a través de su portavoz, manifestó una «profunda inquietud» y exigió una desescalada:
«Es importante que se produzca una distensión y que se encuentre una solución pacífica de conformidad con el Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas».
Las potencias aliadas de Caracas en el Consejo de Seguridad también fijaron posturas críticas:
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Rusia (Vasili Nebenzia, Embajador ante la ONU): «Los actos cometidos por EE. UU. van en contra de todas las normas fundamentales. Es un comportamiento de ‘cowboy’ y una agresión flagrante que acarrea consecuencias catastróficas».
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China (Sun Lei, Representante ante la ONU): «China se opone a todos los actos de unilateralismo e intimidación. Apoyamos a Venezuela en la defensa de su soberanía y dignidad nacional».
Impacto Regional
En América Latina, la preocupación por la estabilidad hemisférica ha llevado a países como Panamá y Colombia a advertir sobre los «peligrosos precedentes» que sientan las medidas unilaterales. Organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales han convocado a movilizaciones bajo la consigna de preservar a la región como una «zona de paz».
La situación sigue en desarrollo mientras el Consejo de Seguridad de la ONU inicia una sesión extraordinaria a puertas cerradas para evaluar el impacto humanitario y los riesgos de una guerra abierta en el Caribe.
El comunicado de la República Bolivariana de Venezuela
La República Bolivariana de Venezuela rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidosde América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de la ciudad de Caracas, capital de la República, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas.
El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un «cambio de régimen», en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores.
Desde 1811, Venezuela ha enfrentado y vencido imperios. Cuando en 1902 potencias extranjeras bombardearon nuestras costas, el Presidente Cipriano Castro proclamó: «La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria.» Hoy, con la moral de Bolívar, Miranda y nuestros libertadores, el pueblo venezolano se alza nuevamente para defender su independencia ante la agresión imperial.
Pueblo a la calle
El Gobierno Bolivariano llama a todas las fuerzas sociales y políticas del país a activar los planes de movilización y repudiar este ataque imperialista. El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en perfecta fusión popular-militar-policial, se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz. Simultáneamente, la Diplomacia Bolivariana de Paz elevará las correspondientes denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el Secretario General de dicha organización, la CELAC y el MNOAL, exigiendo la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense.
El Presidente Nicolás Maduro ha dispuesto todos los planes de defensa nacional para ser implementados en el momento y circunstancias adecuadas, en estricto apego a lo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación.
En este sentido, el Presidente Nicolás Maduro ha firmado y ordenando la implementación del Decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada. Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista
Del mismo modo ha ordenado el inmediato despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación y de los Órganos de Dirección para la Defensa Integral en todos los estados y municipios del país.
En estricto apego al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia. Convocamos a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a esta agresión imperial.
Como señaló el Comandante Supremo Hugo Chávez Frías “ante cualquier circunstancia de nuevas dificultades, del tamaño que fueren, la respuesta de todos y de todas los patriotas…es unidad, lucha, batalla y victoria”.




























































