Sierra de la Ventana, Sábado 15 de agosto 2020
Buenos Aires | Argentina

“Estuve muy decepcionada con lo que me había pasado. Igualmente, mi corazón está en Saldungaray, para mí sigue siendo el paraíso” – Carina Di Caro

Foto Saldungaray Indio

Esta mañana nos comunicamos con Carina Alejandra Di Caro, propietaria de la vivienda que sufrió de un “escruche” el día 15 de Julio en Saldungaray. En la nota, nos cuenta cómo gestionó su viaje desde Campana hacia el pueblo tornquistense para realizar la declaración correspondiente, cuál es su nueva mirada acerca de la seguridad que se vive en la localidad y aprovecha a agradecer a quienes trabajaron en el caso.

Carina comenzó contándonos que su familia hace más de 50 años que tiene su casa de vacaciones en Saldungaray. “Nunca me imaginé la sorpresa de que me iban a llamar por teléfono diciéndome que me iban a entrar a robar allá. Llamé por teléfono a una amiga para que me vaya a ventilar, y nos enteramos las dos juntas de lo que había pasado” relató al principio de la nota.

Carina tuvo que resolver cómo poder viajar hasta Saldungaray en época de pandemia, ya que ella pertenece a Campana, localidad del Conurbano Bonaerense. “Me ayudaron desde el Municipio de Campana para gestionar el viaje y activaron los protocolos correspondientes para una persona que debe viajar por urgencia a una zona libre de COVID” explicó.

En la entrevista, Carina aprovecha el espacio para agradecerle a toda la Subestación de Saldungaray por el compromiso y la dedicación que le dieron al caso. “Desde el Miércoles 15, que fue cuando me enteré de lo que había pasado, hasta el Sábado 20, que fue cuando llegué a mi casa, ellos estuvieron trabajando en esto” comunicó.

Los delincuentes ingresaron a la vivienda por la ventana trasera, levantaron la persiana de madera. “Quisieron forzar la puerta del galpón, hay indicios de estar barreteada, y la puerta trasera de la cocina también. El ventiluz del baño también esta roto. Para llevarse la cantidad de cosas que se llevaron, estuvieron mucho tiempo ahí” opinó.

Cuando le preguntamos cuánto cambió su sensación de seguridad del pueblo, contestó: “A mi se me vino el mundo abajo, estuve muy decepcionada con lo que me había pasado. Pero esto de alguna manera lo tienen que combatir. Igualmente, mi corazón está en Saldungaray, para mi sigue siendo el paraíso”.

Nota completa a continuación: