Sierra de la Ventana, Viernes 29 de mayo 2020
Buenos Aires | Argentina

Albañiles, plomeros y changarines podrán hacer trabajos de emergencia.

Albañiles

También están incluídos electricistas, vidrieros, electrónicos, fumigadores y otros técnicos como los que se encargan de refrigeración.
Cuando en el Boletín Oficial se publicaron en la madrugada de este viernes nuevas actividades entre las excepciones de la cuarentena para aliviar el impacto económico, se generaron algunas dudas entre los trabajadores. ¿Está entre los imprescindibles ese grupo de changarines, plomeros, electricistas o albañiles que desde el viernes 20 de marzo se ven imposibilitados de salir de sus casas?

La respuesta es sí. Fuentes oficiales confirmaron que esos empleos están dentro del rubro “mantenimiento” de los nuevos exceptuados.

Dentro de las ocho nuevas prácticas esenciales exceptuadas, estos trabajadores aparecen entre los que realizan servicios esenciales de mantenimiento y fumigación. De esta forma, plomeros, gasistas, electricistas, vidrieros, electrónicos, fumigadores y otros técnicos como los que se encargan de refrigeración podrán desarrollar sus trabajos durante la cuarentena total que rige en el país hasta el 12 de abril. Aunque con una restricción: en casos impostergables.

La resolución aclaró que la realidad de la implementación del aislamiento social, preventivo y obligatorio, que comenzó el pasado 20 de marzo, “demostró la necesidad de incorporar otras actividades y servicios con carácter de esenciales con el fin de mitigar los efectos ocasionados por las medidas adoptadas”.

El Ministerio de Desarrollo era uno de los órganos gubernamentales más preocupados por el recorte de estas actividades, muchas veces informales. “Más de 11 millones de personas están recibiendo asistencia alimentaria en todo el país, cuando antes eran 8 millones”, dijo este jueves su titular Daniel Arroyo.

También esa necesidad había quedado en evidencia en el registro de más de diez millones de personas para el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), ya que muchos de los inscriptos no estaban en la base de datos de Anses, por lo que no reciben ningún tipo de pago (AUH, asignación familiar, etcétera).

Por eso, Anses y el Ministerio de Economía piensan ampliar el alcance del IFE. Si se estimaba otorgar 3,6 millones de asignaciones de $10.000 a trabajadores informales, monotributistas A y B, titulares de AUH y empleadas domésticas (en blanco o sin registrar), las dependencias intentarán alcanzar hasta 5 millones de bonos.

(Fuente: Clarín)